A día de hoy, muchos de los mitos llegan a los oídos de tu dentista, especialmente los que hablan acerca de los brackets o la ortodoncia. Sin embargo, es un tratamiento totalmente necesario en muchísimos casos, que puede ser una solución a muchos problemas, tanto estructurales como psíquicos. A continuación, te contamos un poco más sobre los mitos de este tipo de tratamiento dental.

 

Mitos acerca de los brackets u ortodoncia

 

Los brackets son muy caros

Las ortodoncias son tratamientos médicos que se personalizan para cada caso. Según el grado de complejidad de tu estructura anatómica, la tarifa puede ascender o descender. Todo depende del profesional al que visites.

Actualmente, la mayoría de dentistas y centros ofrecen consultas gratuitas y planes de pago muy asequibles y flexibles, al igual que diversas promociones y ofertas.

No hace falta acudir a las revisiones

Hay personas que piensan que con el simple hecho de llevar colocado el tratamiento ya es solo cuestión de tiempo para que los dientes se coloquen rectos. Sin embargo, las encías, dientes y mandíbulas deben ser revisadas para que tu tratamiento no infrinja ningún posible daño.

Vigilarte de cerca es imprescindible para que se verifique que está siendo eficaz y para hacer las debidas correcciones. La buena noticia es que ahora la tecnología permite extender los intervalos de cita hasta las 8 y 10 semanas.

El tratamiento ortodóncico solo sirve para mejorar tu estética

El tratamiento es más de lo que parece. Obviamente, mejorará tu estética y lucirás una gran sonrisa. Sin embargo, la ortodoncia puede mejorar el habla, la masticación y la mordida. Muchas personas que se aquejan de dolores de cabeza (migrañas) o, incluso, bruxismo pueden achacarlo a una mala colocación de los dientes.

 

Los brackets son para niños

Como se ha dicho anteriormente, los brackets pueden tratar la sintomatología de otras afecciones. Muchas personas adultas pueden corregir su mordida y otras dolencias con este tratamiento.

Si eres mayor, no significa que no pueda aplicarse ni que pueda ser más complicado tu tratamiento frente al tratamiento en un niño o adolescente.

El estigma social aún remarca a aquellos adultos que se colocan brackets. De hecho, para los que prefieren un tratamiento más desapercibido, ahora se fabrican con materiales casi “invisibles” (como la porcelana).

 

Los brackets deben dolerte para que funcionen

Este tratamiento dolía bastante anteriormente, cuando no se había desarrollado la tecnología que hay hoy en día. Ahora, funcionan mejor que nunca sin causarte ningún tipo de dolencia.

Además, es totalmente falso que deban doler para indicar que te están funcionando adecuadamente o que deben ejercer grandes presiones.

Puedes pensar que es necesario un cierto nivel de fuerza para mover los dientes. Un nivel de fuerza o presión demasiado alto puede comenzar a dañar el hueso y los tejidos circundantes

 

El tratamiento se alarga muchos años

La ortodoncia va a requerir tiempo, pero dependerá de tu caso. Los más simples tan solo tardarán un par de meses en solucionarse, pero los más complejos pueden llevar hasta dos años.

En todo caso, tu dentista estará capacitado para poder determinar el tiempo aproximado del tratamiento según su experiencia y habilidad.

 

Rectos para siempre

Si piensas que una vez que te quiten el aparato, tus dientes se mantendrán rectos para siempre, estas equivocado. Los dientes están conectados al hueso por fibras elásticas. A medida que los dientes se mueven a sus nuevas posiciones enderezadas, algunas fibras elásticas se estiran y otras se comprimen.

Después de que tu dentista retire la ortodoncia, estas fibras elásticas tenderán a empujar y tirar de tus dientes hacia su posición original. Se requiere otro tipo de tratamiento de mantenimiento para después.