Muelas del juicio. Problemáticas, ¿verdad? En torno a las muelas del juicio giran cientos de mitos, historias y anécdotas, algunas de ellas casi inverosímiles. Si bien, el interés suscitado está totalmente justificado.

¿Qué son las muelas del juicio?

Antes de nada, tenemos que saber que las muelas del juicio son el tercer molar, y brotan entre los 17 y 25 años por lo que estas piezas dentales aparecen de forma tardía, si es que lo hacen, y nadie piensa en ellas hasta que empiezan a salir y a doler. Contamos con cuatro, dos superiores y otras dos inferiores, y siempre se sitúan al final de la dentadura.

Por lo general, su erupción cursa con dolor ya que, al ser las últimas en llegar, no gozan de mucho espacio propio en nuestra cavidad bucal. En consecuencia, la actitud más frecuente y acertada suele ser su extracción. De esta manera, nos ahorramos el dolor, evitamos posibles movimientos del resto de las piezas (sobre todo si hemos usado ortodoncia), y solucionamos el problema rápidamente.

Datos curiosos y sorprendentes

Durante este proceso, sin embargo, pueden suceder hechos realmente curiosos o extraños, es por eso que te traemos 6 curiosidades muy interesantes. ¿Has vivido alguna de estas experiencias en primera persona?

¿De dónde vienen?

En primer lugar, las muelas del juicio son un remanente filogenético muy antiguo, pues son una herencia de los homínidos, es decir, ¡los primeros monos bípedos! Esto quiere decir que Lucy, el eslabón de la cadena evolutiva, cuyo esqueleto es el más famoso del mundo, es, además de una de las primeras en bajar del árbol y andar sobre dos patas, la responsable de que hoy gocemos de esta dentadura. Por lo tanto, el origen de estas muelas es superior a 3,2 millones de años. Increíble, pero cierto.

Entonces, ¿nos sirven para algo?

Es por ello, que su función principal es la de triturar los alimentos, lo cual era muy necesario en aquellos tiempos, pero no tanto en los actuales. Si bien, en un estudio realizado por la UIC ha demostrado que no son del todo inútiles para nosotros, ya que contienen poblaciones de células madre que nos pueden servir para regenerar diferentes tejidos.

Muelas del… ¿juicio?

Pero… ¿y por qué se les otorgó este nombre? A pesar de que la palabra juicio nos puede hacer pensar en castigo penal, leyes, etcétera; tenemos que centrarnos en la edad de aparición: los 17 años aproximadamente. De este modo, se considera que ya tenemos capacidad para discernir el bien del mal, de emitir opiniones fundadas y de usar la razón como adultos cargados de sabiduría.

¿Las tiene todo el mundo?

No todo el mundo las tiene. Puedes ser que te encuentres entre las 35 personas de cada 100, es decir, entre el 35 % de la población que no tiene muelas del juicio. No se sabe muy bien por qué sucede esto, pero nacen sin las muelas.

No siempre se extraen

Curiosamente, como ya hemos adelantado, en el caso de tenerlas, se extraerán en el 85 % de los casos, ya que causan mucho dolor. Pero no sistemáticamente, se evalúa cada caso particular.

¿A qué se debe este dolor?

El dolor que sufrimos cuando erupcionan se debe a que nacen con mucha oblicuidad, por eso, presionan los dientes de alrededor y en consecuencia a todo este proceso, la mucosa que recubre la boca se irrita e inflama.

¿Qué hago si me están saliendo?

Pues si esto sucede quiere decir que estás en ese 65% restante y deberás acudir a un Dentista para que valore tu caso. Has de saber que en nuestra clínica te podemos proporcionar información sin problemas, y solucionar el problema. Por tanto, si tienes dudas, ¡pide cita y visítanos!