Si tu dentista te ha recomendado extraer las muelas del juicio, no debes entrar en pánico, ya que la no extracción de estos terceros molares puede llegar a afectar tu salud dental. Sin embargo, los cuidados posteriores a la extracción son fundamentales.

En la mayoría de los casos la recuperación tras la extracción es rápida, pero puede complicarse con la llamada alveolitis dentaria. Esta condición se produce cuando el coágulo de sangre recién formado dentro de un alveolo (el coágulo que ayudará a tu cicatrización) se desprende o disuelve, comprometiendo las terminaciones óseas y nerviosas. Aparte del dolor, podrías experimentar halitosis y un sabor muy desagradable en la boca, inflamación de los ganglios del cuello o fiebre.

Cuidados posteriores a la extracción

Para facilitar la cicatrización del alveolo y tu recuperación procura seguir las recomendaciones pautadas por tu odontólogo, que suelen resumirse en:

Asegura el coágulo tras la operación. Una vez finalizada la extracción, el dentista te colocará una gasa sobre el punto de extracción que deberás mantener un mínimo de 30 minutos. Si el sangrado es muy intenso, deberás presionar sobre la gasa con las yemas de los dedos durante unos minutos hasta que remita.

Una posible alternativa es colocar una bolsa de té húmeda, sus taninos te ayudarán a contraer los vasos sanguíneos. De este modo, contribuirás a que el coágulo se estabilice y no se desprenda agilizando la cicatrización.

Lucha contra la hinchazón. Si ves que tu zona mandibular está inflamada, puedes aplicar bolsas de hielo en la mejilla durante 20 minutos seguidos, descansando otros 20. Durante los primeros días, esta bolsa reducirá la hinchazón y el hematoma, además de aliviar el dolor.

Restringe algunos hábitos. Justo después de la operación, no podrás comer ni beber y ni siquiera hablar durante 2 horas. Intenta descansar al máximo durante el resto del día para evitar que el coágulo pueda caerse.

Tampoco es buena idea utilizar pajitas para beber ya que, accidentalmente, pueden entrar en contacto con el coágulo. Al cabo de 12 horas, podrás limpiar tu boca con un enjuague muy diluido, ya sea de bicarbonato con agua o de agua con sal. Así, prevendrás posibles infecciones.

Lo aconsejable es que comiences con alimentos blandos (arroz, albóndigas, purés, cremas, gelatina, huevo, etc.) y, poco a poco, podrás ir incorporando otros alimentos a tu dieta. Las carnes más duras y las frutas puedes tomarlas licuadas.

Recuerda limitar las bebidas muy azucaradas como los refrescos, así como el consumo de frutos secos y de alimentos con semillas.

No realices actividad física intensa durante la semana de la intervención. Al día siguiente de la operación, si te apetece puedes hacer caminatas muy ligeras o bicicleta estática, pero no deberías fumar ni beber alcohol.

Utiliza medicamentos analgésicos

Si las molestias no remiten o son intensas solicita a tu odontólogo que te recete un tratamiento para el dolor y la inflamación. Toma los analgésicos necesarios que te paute o los antibióticos según te lo indique.

El dolor y la inflamación deberían ir disminuyendo según pasen los días. No obstante, si experimentas algo inusual, tendrás que llamar inmediatamente a tu dentista o acudir a la consulta. Ya sea por un sangrado excesivo, por dolor muy severo, por aparición de fiebre o porque haya una hinchazón que no disminuye.

Es muy importante que sigas al pie de la letra estas recomendaciones para asegurar una cicatrización eficaz y rápida. Recuerda que estos tips son válidos también para la extracción de otras piezas dentales, incluso para los tratamientos de endodoncia, especialmente lo concerniente a las pautas alimenticias.

Las muelas del juicio pueden ser un verdadero quebradero de cabeza, pero su extracción es necesaria para preservar tu salud bucodental.