Una sonrisa blanca y reluciente es una de las mejores tarjetas de visita posibles. Por eso, te proporcionamos los 5 consejos básicos para el blanqueamiento dental.

El secreto de la sonrisa perfecta

Un blanqueamiento de dientes te hará sentir bien por dentro y por fuera. Combinando estas recomendaciones, lucirás esa dentadura irresistible que tanto deseas.

Cuida tus hábitos alimenticios

Para empezar, es importante que empieces a consumir determinados alimentos que pueden ayudarte a blanquear los dientes.

Los brécoles crudos limpian tu piezas dentales con la misma masticación. Por otro lado, no olvides consumir manzanas. Contienen una alta concentración de un compuesto denominado ácido málico, muy utilizado en pastas dentales.

Por otro lado, tendrás que evitar los alimentos que manchan el esmalte. Eliminar aquellos hábitos como el consumo de café o de vino tinto puede ser beneficioso para mantener nuestro blanco. El consumo prolongado de estas bebidas puede llegar a dejar manchas muy incrustadas.

Elimina los hábitos nocivos

Gracias al blanqueamiento, serás más consciente de lo nocivos que son algunos hábitos. Bien se sabe que el tabaco es perjudicial en muchos sentidos. Esto incluye la dentadura. Las sustancias que se transmiten en el humo del cigarrillo se adhieren y dejan un feo tono grisáceo.

Deja de fumar cuanto antes, para poder revertir los cambios. Además, el tabaco puede dar lugar a enfermedades inflamatorias de las encías como la piorrea, que pueden suponer obstáculos para las técnicas de blanqueamiento y el tratamiento de endodoncia.

Las bebidas alcohólicas dañan tu esmalte, al ser un producto ácido. No dudes en moderar su consumo si quieres mantener tu salud bucodental.

Cuida al máximo tu higiene

Además de visita al dentista habitualmente, tendrás que hacer hincapié en la limpieza e higiene de tu boca. No te cepilles inmediatamente después de las comidas. Espera una media hora. Realiza movimientos suaves, como si el cepillo se deslizará solo a través de los recovecos que hay entre cada pieza dental. Lo mismo tendrás que tener en cuenta en caso de contar con implantes dentales.

Tampoco debes cepillarte con mucha fuerza. En realidad, así solo conseguirías maltratar las encías y desgastar el esmalte. También, puedes provocar inflamaciones bucales.

Recuerda que si buscas un tratamiento de limpieza bucal, el efecto no será el mismo. Este tratamiento es totalmente necesario pero no proporciona el blanco deseado. Para esto, tienes que solicitar a tu dentista un tratamiento específico, ya sea a través de técnica de LED, ambulatorio o alguna otra técnica que se realice actualmente.

El bicarbonato para blanquear

Puedes utilizar el bicarbonato de sodio una vez o dos al mes para poder blanquear la dentadura. Este compuesto, de Ph básico, es un potente antibacteriano que puede reducir las manchas. Además, combina una cucharadita de este compuesto con unas gotitas de limón. Aplícalo un minuto y, posteriormente, tendrás que enjuagar.

Sin embargo, no te debes exceder con su uso ya que podría dañar tu esmalte. Pregunta al profesional que trate tu caso para que te pueda aconsejar sobre este método al detalle.

Escoge un tratamiento personalizado

Ante todo, siempre debes consultar con un profesional en una clínica dental, que te asesore sobre cuál podría ser la técnica más eficaz para ti y cómo mantener al máximo los resultados.

La técnica en casa con férulas puede ser muy cómoda para muchas personas. Sin embargo, quizás prefieras una que se realice en la clínica, en apenas 1 hora, para ver resultados.

Debes ser consciente de que en cualquier blanqueamiento dental profesional los resultados son muy eficaces pero que, dependiendo del paciente, la cantidad de tonos a aclarar será distinto. Ante todo, busca el tratamiento y la técnica que más naturalidad te aporten.