La profilaxis dental nos recuerda la conveniencia de la prevención. De hecho, ese es el significado de la palabra “profilaxis”, que deriva del griego.

Aunque, realmente se refiere a una limpieza dental profesional, realizada por especialistas en una clínica dental.

Si quieres una buena salud general, debes comenzar por la boca, ya que es la entrada de alimentos, pero también de enfermedades.

 

Por qué realizar una limpieza en la clínica dental

Los dientes contribuyen al proceso de la digestión, con el triturado de los alimentos. No obstante, siempre quedan restos, que sirven de alimento a la flora bacteriana bucal.

Una higiene bucal adecuada es básico. Sin embargo, por muy cuidadoso que seas, siempre quedan restos muy difíciles de eliminar.

Esos restos alimentan a las bacterias que, al acumularse forman la placa bacteriana o el sarro. Si no se elimina, puede causar enfermedades como la gingivitis o la periodontitis, además de las conocidas caries.

Se trata de una intervención sencilla en la que se elimina la placa bacteriana y el sarro acumulado, tanto en los dientes como en la línea gingival (borde de la encía) y los espacios interdentales.

Además, cuando es necesario, una profilaxis más profunda puede eliminar los restos de tejido dañados por infecciones y problemas periodontales.

Son varios los beneficios que obtendrás al realizarte una profilaxis dental:

Elimina la placa y el sarro totalmente. Aunque tu higiene sea rigurosa, no puedes limpiar tu boca al 100 %, siempre queda algún resto. Cuando las bacterias se acumulan por debajo de la línea de las encías y se forman bolsas, solamente se pueden extraer con medios profesionales.

Mejora el aliento. Puede haber causas variadas para el mal aliento. Los restos de comida en descomposición entre los dientes o bajo la línea de las encías son algunas de las causas. Las bacterias también generan mal aliento.

Por tanto, cuando se eliminan estos restos descompuestos y el sarro, conseguirás un aliento más fresco y aliviar la inflamación de la encía.

Detecta otras enfermedades. ¿Sabes que tu dentista, a través del examen de tu salud bucal, puede descubrir enfermedades gastrointestinales, diabetes, problemas respiratorios o cardíacos e, inclusive, el cáncer?

Consigues una buena imagen. Al liberar tus dientes de la placa amarillenta y de las manchas producidas por sustancias como el café, el alcohol o el tabaco, afianzas tu autoestima por la evidente mejora de tu imagen personal.

 

¿Cuándo realizar una limpieza dental profesional?

El problema de las bacterias es que, además de dañar los dientes y las encías, pueden viajar a otros tejidos a través de la sangre e infectar otras zonas. La consecuencia es que enfermamos y no siempre relacionamos la causa con las bacterias acumuladas en la boca.

Por otra parte, esas bacterias van dañando el esmalte de las piezas dentales, hasta que se introducen en el diente y provocan una infección. Es decir, caries.

Pero también, al aglomerarse en la línea gingival, provocan una inflamación de las encías, con dolor y sensibilidad dental como respuesta. Si esta irritación se vuelve crónica, el organismo comienza a destruir sus propios tejidos y la encía se retrae.

El diente se queda inestable, sin protección y en las encías se forman bolsas que albergan aún más bacterias.

La placa bacteriana se va endureciendo con el tiempo, hasta que resulta imposible extraerla con el cepillado normal. En ese momento es cuando tenemos que acudir al odontólogo.

Generalmente, se recomienda realizar una limpieza dental profesional una o dos veces al año. De esta forma, mantendrás tu boca en buen estado y podrás prevenir enfermedades o solucionarlas en sus primeras fases.

La profilaxis dental es el complemento necesario de tu higiene personal y el mejor tratamiento preventivo para una correcta salud bucal.

No olvides acudir a tu clínica dental con regularidad para una limpieza profesional.