Muchas personas como tú piensan que una correcta higiene bucal debe basarse únicamente en el uso del cepillo dental y, en ocasiones, un enjuague bucal. Sin embargo, no debes olvidar la grata relación que también puedes establecer con la seda dental.

No debes dudar de que sus beneficios son muy numerosos y te ayudarán a mantener más sana y limpia tu boca.

Conociendo la seda dental

La utilización del hilo dental desde edades tempranas es muy recomendable. Intenta instaurar este hábito saludable en tus hijos cuanto antes para que así puedan mantenerlo durante largo tiempo.

Igualmente, si no has tenido este hábito desde pequeño hasta ahora, nunca es tarde para incorporarlo en tu higiene bucodental.

Hilo dental para prevenir una endodoncia

Debes utilizar el hilo dental para poder limpiar los espacios que quedan entre tus dientes, donde también pueden acumularse patógenos infecciosos.

Si no utilizas hilo dental es más probable que puedas desarrollar un cúmulo de placa, lo que a la larga puede provocar caries, gingivitis, piorrea y otras enfermedades inflamatorias. Podrás ahorrar en tratamientos de endodoncia. Las bacterias también pueden disminuir el color reluciente y blanco de tus dientes tras un blanqueamiento dental.

Si en tu caso sueles sufrir de encías sangrantes, estás de enhorabuena. No debes temer al uso del hilo por pensar que puedes empeorar. De hecho, el uso puede hasta evitar que aparezcan más hemorragias al mejorar el cuidado de tus dientes.

Por otro lado, el hilo dental nos permitirá examinar nuestra propia boca con más regularidad. Muchas personas han podido encontrar algunas inflamaciones, heridas o enrojecimientos gracias a su uso.

Técnica y uso

Está técnica puede utilizarse con cualquier hilo dental. Es importante que te tomes tu tiempo a la hora de utilizar el hilo correctamente, al menos una vez al día durante un mínimo de 5 minutos. Si lo utilizas varias veces al día la limpieza será más eficaz aún.

El hilo dental es complementario a los tratamientos ortodóncicos. En caso de que lleves brackets va a ayudarte a facilitar su limpieza siempre que tengas cuidado de no dañar las estructuras.

Para poder utilizarlo de forma eficaz tendrás que seguir las siguientes recomendaciones. Bien sabrás que tendrás que colocarte los dedos junto a tu boca. Primero, asegúrate de tener las manos limpias antes de acercar el hilo dental.

Deberás enrollar en tu dedo índice o corazón un poco de hilo, con una o dos vueltas, y has de sostener en la otra mano una pequeña cantidad del mismo.

Pellizca el hilo dental entre los dedos pulgar e índice dejando una longitud de, al menos, 2 cm entre los mismos. A continuación, tendrás que tensar el hilo y utilizar los dedos índices para guiar el mismo entre los dientes inferiores.

Pásalo suavemente entre tus dientes con un movimiento de zig-zag. Es importante que envuelvas el diente intentando hacer una forma de C que abarque toda su superficie externa.

Ahora, desliza el hilo hacia arriba, hacia abajo, contra la superficie del diente y debajo de las encías. Recuerda también pasarlo por la cara posterior de cada diente.

Tendrás que ir diente por diente, de esta forma va a ser más eficaz el proceso de higiene a medida que te mueves entre los mismos. Es necesario que desenrolles y añadas una nueva porción de hilo cada vez que cambies de diente.

No te dejes ningún recoveco por cubrir, el orden no es importante pero sí la higiene total.

La mayoría de las personas olvida el uso de la seda dental aún siendo muy recomendado por el dentista. A partir de ahora, estamos seguros de que no faltará el hilo en tu cajón del baño después de que te sorprendan sus beneficios.