Los tiempos avanzan imparables. El paso del tiempo no se detiene y todo cambia, como decía la canción. El campo de la Odontología también evoluciona. Los métodos y las técnicas mantienen la esencia de hace 20 años pero con procedimientos más efectivos, rápidos y seguros.

Esto es debido a que las nuevas herramientas odontológicas son cada vez más eficientes y avanzadas, permitiendo reducir los riesgos y elevar la calidad del servicio prestado con técnicas cada vez menos invasivas. Acudir a una clínica dental no debe suponerte sentir dolor, ya que colocar por ejemplo unos implantes dentales carece de hospitalización.

¿Qué ha cambiado?

Si eres asiduo al dentista y tienes cierta experiencia y recorrido en ello, sabrás que no se trabaja igual que las primeras veces que fuiste. Los implantes dentales son buena muestra de ello. Con anterioridad era necesario esperar un periodo de tiempo para culminar el proceso tras colocar la pieza base del implante o raíz. El proceso se dividía en 3 fases: colocación de la base, espera de aproximadamente dos meses y colocación de la pieza dental.

Sin embargo, en la actualidad el procedimiento se ha agilizado mucho, ya que en el mismo día en el que se coloca la raíz se implanta también una pieza provisional y funcional. De este modo, recuperas la funcionalidad y calidad de vida, por ejemplo, al masticar o hablar y al mismo tiempo favorecemos la osteointegración para que la futura pieza dental permanente se adapte con mayor celeridad a su ubicación.

Los microscopios de última tecnología y la visión tridimensional han supuesto un gran hito en el área odontológica posibilitando observar y estudiar la zona afectada con un aumento 30 veces superior a la realidad.

Otra de las grandes beneficiadas por los avances tecnológicos es la endodoncia. Este es uno de los tratamientos más relevantes y demandados en la Odontología, por lo que resulta esencial mantenerse constantemente actualizado para continuar permaneciendo a la cabeza en utilidad y avance. Las nuevas tecnologías están permitiendo llevar a cabo estudios de la pulpa dental de manera mucho menos invasiva, pero manteniendo la calidad.

Tras la localización exacta y precisa de la pulpa afectada, el dentista puede limpiarlo y sellarlo sin dejar ninguna pista del proceso y, lo que es mejor, sin generar molestias al paciente.

Así mismo, la calidad y potencia de las pruebas complementarias también han variado significativamente. La radiología es, quizá, una materia totalmente distinta hoy. Su metodología ha dado paso a la practicidad, dejando atrás las placas impresas, en ocasiones aparatosas, de menor calidad y susceptibles de perdidas o roturas.

Hoy en día, gracias a la normalización de la digitalización inmediatamente después de realizar una placa la podemos visualizar en la pantalla del ordenador. Resulta muy útil para simular los resultados de los distintos tratamientos y optar así por el más conveniente de acuerdo con las características de cada paciente.

Como ves, la innovación técnica ha contribuido a mejorar el servicio que se ofrece al dotar al especialista de herramientas con las que contrastar opiniones, hacer evaluaciones más precisas, profundizar en el diagnóstico…

La tecnología ha supuesto un cambio a mejor

La tecnología y sus nuevas técnicas son el fruto de un mayor conocimiento en la materia. Además de facilitar el trabajo y dar respuesta a las demandas del paciente con mínimos efectos secundarios, en muchos casos el avance logrado era impensable décadas atrás.

Por ello, no lo dudes más, si necesitas tratar un problema bucodental o deseas mejorar la estética de tu boca acude a la Clínica Dental del Valle en Cartagena y pide tu cita para beneficiarte de las últimas novedades con una atención personalizada.